
Al igual que miles de ciudadanos de Baja California Sur, en lo personal me gustaría elegir al próximo Gobernador o Gobernadora a partir de sus virtudes y no de las denostaciones que todos los días observamos en cuentas falsas.
Para nadie es un secreto que los que realmente tienen oportunidad de suceder al profesor Víctor Castro Cosío son el alcalde de Los Cabos Christian Agúndez Gómez, el diputado federal con licencia Manuel Castro Cota y la alcaldesa de La Paz Milena Quiroga Romero, otros que han levantado la mano, en el camino van a negociar otro espacio porque no les alcanzan las canicas para la gubernatura.
Sin embargo todos los días en cuentas falsas de Facebook observamos una guerra encarnizada en contra de los tres aspirantes, la mayoría de las informaciones sin fundamento, solo motivadas por el odio, por el rencor o por unos cuantos pesos.
Los medios tradicionales, los plenamente identificados, no le entran al juego y cuando hacen algunas publicaciones, lo hacen ofreciendo pruebas y con fundamento, ese sería el camino, no la descalificación a priori.
Los mayores de 18 años de edad, con credencial de elector, antes de responder cualquier encuesta o el día que vayan a las urnas, el primer domingo de junio del 2027, para elegir a su autoridad, debería decidir su voto a partir del trabajo que han realizado, en el caso de los alcaldes y el diputado federales que buscan dirigir los destinos de Baja California Sur.
El trabajo de cada uno de ellos está a la luz pública, todos conocen la obra pública del alcalde Los Cabos, de la alcaldesa de La Paz Milena Quiroga Romero y del diputado federal Manuel Cota Cárdenas.
Como ciudadano requiero la certeza de que el próximo gobernador va a resolver los grandes retos de mi municipio, y como miles de sudcalifornianos, el interés radica en su oferta política, en su oferta de Gobierno, en su modelo para resolver los grandes retos de la entidad, no en la descalificación a su persona o a su familia.


