San José del Cabo.- Aunque las leyes establecen la igualdad entre hombres y mujeres, las estructuras sociales y los patrones culturales heredados continúan reproduciendo conductas de violencia que muchas veces son vistas como normales, afirmó la doctora Martha Alicia Tronco Rosas, fundadora del Programa de Gestión con Perspectiva de Género del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y creadora del Violentómetro.
Durante una entrevista para el programa Desde el Periodismo, Voces de Mujer, la especialista explicó que uno de los principales desafíos para erradicar la violencia radica en que muchas conductas han sido aprendidas y repetidas durante generaciones.

“Las leyes hablan de igualdad, pero la igualdad no solamente está en el papel. Las estructuras sociales y la herencia cultural que arrastramos hacen muy difícil desaparecer esos constructos que vemos con normalidad porque son enseñanzas antiguas que seguimos repitiendo”, señaló.
Del estudio de género al nacimiento del Violentómetro
La académica relató que en 2007 propuso la creación de un programa institucional de género dentro del IPN, una institución históricamente vinculada a carreras con predominancia masculina desde su fundación en 1936.
Inicialmente, su interés estaba enfocado en analizar la trayectoria y participación de las mujeres dentro del instituto, así como la escasa presencia femenina en puestos directivos. Sin embargo, una serie de denuncias que comenzaron a llegar a su oficina modificaron por completo el rumbo del proyecto.
“Todos los días encontraba alguna denuncia o expresión de malestar. Había una preocupación generalizada porque no se sabía a dónde acudir para resolver situaciones relacionadas con la violencia”, recordó.
Ante esta realidad, se realizó una amplia investigación entre estudiantes de nivel medio superior. La encuesta alcanzó a cerca de 14 mil alumnos, equivalente al 10 por ciento de la población estudiantil de entonces.
Los resultados revelaron una problemática alarmante: existían múltiples formas de violencia normalizadas por los propios jóvenes.“Encontramos todo tipo de violencia, pero una violencia que no era identificada como tal”, explicó.
Una herramienta para reconocer la violencia
A partir de esos hallazgos surgió la idea de crear un material pedagógico que permitiera identificar conductas violentas cotidianas.
El primer Violentómetro tuvo la forma de una regla de escritorio e incluyó manifestaciones que los estudiantes consideraban normales, como pellizcos, empujones, celos, chantajes, burlas o ridiculización.“La intención era que las personas pudieran reconocer que esas conductas sí son violencia y que no solo revisaran si eran víctimas, sino también si las ejercían hacia otras personas”, comentó.
Con el paso de los años, el Violentómetro trascendió las aulas y comenzó a utilizarse en escuelas, oficinas públicas, instituciones gubernamentales y espacios comunitarios de todo el país.
Avances y retos pendientes
Tronco Rosas destacó que el IPN impulsó campañas de sensibilización, capacitación y formación de redes estudiantiles para difundir la perspectiva de género y prevenir la violencia. Además, se desarrollaron investigaciones posteriores con apoyo del entonces Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), con el propósito de medir avances y detectar áreas de oportunidad. “Si no medimos los resultados, no podemos saber cuánto hemos avanzado”, sostuvo.
La especialista reconoció que diversos procesos institucionales impidieron dar continuidad a algunos proyectos; sin embargo, consideró que el Violentómetro logró convertirse en un referente nacional.
“Las personas se identifican con él. Incluso los estudiantes decían entre ellos: ‘es que tú me hiciste el 12’, utilizando el Violentómetro como una referencia clara para señalar conductas de violencia”, relató.
Violencia digital: el nuevo desafío
La creadora del Violentómetro advirtió que las nuevas tecnologías han generado formas de violencia cada vez más complejas, especialmente entre jóvenes.
Tras una investigación reciente realizada con más de 16 mil estudiantes, detectó que las violencias digitales son actualmente una de las principales preocupaciones de este sector de la población. “Las violencias digitales tienen una presencia muy importante. La violencia tiene muchos rostros y se manifiesta de diferentes maneras”, indicó.
Por ello, informó que actualmente se trabaja en una actualización denominada Violentómetro 2.0, que incorpora nuevas formas de agresión relacionadas con el entorno digital y el uso de redes sociales.
Los Cabos fortalece acciones con perspectiva de género
Por su parte, la directora del Instituto de las Mujeres del Municipio de Los Cabos, Araceli García Rico, destacó la trayectoria de Martha Alicia Tronco Rosas y reconoció su papel como impulsora de la primera unidad de género del IPN.
La funcionaria explicó que la invitación a la especialista busca fortalecer las acciones que actualmente desarrolla el Ayuntamiento de Los Cabos para promover la igualdad y prevenir la violencia.
Detalló que cada dependencia municipal cuenta con enlaces de género y que próximamente se distribuirán violentómetros en todas las oficinas gubernamentales para reforzar la sensibilización del personal.
Finalmente, García Rico invitó a la ciudadanía a asistir a la conferencia “Entramados de la Violencia: de lo presencial a lo digital. El Violentómetro se actualiza”, que será impartida este jueves por la doctora Martha Alicia Tronco Rosas en San José del Cabo.


