Cabo San Lucas, BCS.— La construcción de un tope sobre uno de los principales bulevares de Cabo San Lucas ha generado inconformidad entre ciudadanos, organizaciones de la zona centro y colegios de arquitectos, que cuestionan su ubicación y advierten que podría afectar la circulación vehicular en lugar de mejorarla.
Julio Castillo, presidente ejecutivo del Consejo Coordinador de Los Cabos, llamó a las autoridades a revisar de manera transparente quién autorizó la obra, cuáles fueron los estudios realizados y qué argumentos de seguridad y movilidad sustentan su construcción.

El representante empresarial señaló que el tope se encuentra después de un semáforo, en una zona donde los vehículos ya deben detenerse para permitir el cruce peatonal y regular la circulación.
A su juicio, la combinación de semáforos y el nuevo obstáculo podría provocar que los automovilistas tengan que frenar nuevamente pocos metros después de haber reiniciado su marcha, con el riesgo de generar filas y dificultar el desahogo del tránsito.
“Hay mucha queja porque no se entiende que este tope venga a favorecer ni la seguridad ni la movilización”, señaló Castillo.
El presidente ejecutivo del Consejo Coordinador consideró necesario que la autoridad competente explique con qué permisos, análisis técnicos y criterios de movilidad se autorizó la obra. En caso de que dichos elementos no existan, planteó que los trabajos sean detenidos y sometidos a una nueva revisión.
Castillo sostuvo que el reclamo no es aislado y pidió evitar la aplicación de medidas de tránsito sin una visión integral de la ciudad. Consideró que los esfuerzos para reducir la velocidad deben concentrarse en puntos donde existe una mayor presencia de cruces peatonales, particularmente en la zona turística.
La preocupación, explicó, aumenta debido a la configuración vial del sector, donde confluyen vehículos provenientes del corredor turístico y de la zona de Leona Vicario, además de la circulación regulada por los semáforos existentes.
“Es un llamado a la autoridad correspondiente para que asuma esto y verifique, confirme de manera transparente si esto se dio bien y, si no se dio, pues que se tomen medidas”, expresó.
El planteamiento central del sector empresarial es que las decisiones sobre infraestructura vial respondan a estudios de movilidad y seguridad, y no a acciones aisladas que puedan terminar agravando los problemas de congestionamiento que enfrenta Cabo San Lucas.


