Washington.— En un fallo histórico con profundas implicaciones económicas y constitucionales, la Corte Suprema de Estados Unidos determinó este viernes que el presidente Donald Trump violó la ley federal al imponer de manera unilateral aranceles generalizados a nivel mundial, utilizando facultades de emergencia que, según el tribunal, no autorizan dicha medida.
La decisión, adoptada por seis votos contra tres, representa una de las derrotas más significativas para la actual administración en el máximo tribunal. El presidente del tribunal, John Roberts, redactó la opinión mayoritaria, en la que sostuvo que el mandatario se atribuyó una facultad “extraordinaria” sin contar con una autorización clara del Congreso.
“El presidente debe identificar una autorización expresa del Congreso para ejercer un poder de esta magnitud”, escribió Roberts, al concluir que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) no contempla la imposición de aranceles como medida de emergencia.
A la mayoría se sumaron las juezas Amy Coney Barrett y los magistrados Neil Gorsuch y Elena Kagan, junto con los otros integrantes del ala liberal. En disenso votaron Clarence Thomas, Samuel Alito y Brett Kavanaugh.
Miles de millones en juego
El fallo pone en entredicho alrededor de 134 mil millones de dólares recaudados por el gobierno federal en concepto de aranceles hasta mediados de diciembre, según datos oficiales. Sin embargo, la Corte no resolvió si esos recursos deberán ser devueltos a los importadores, dejando esa decisión en manos de tribunales inferiores.
En su opinión disidente, Kavanaugh advirtió que un eventual proceso de reembolsos podría generar un impacto económico considerable y convertirse en un procedimiento complejo y prolongado.
El caso, considerado el más relevante en materia económica en años, cuestionó la legalidad de los llamados aranceles “recíprocos” y otras tarifas impuestas a productos provenientes de China, México y Canadá, que en algunos casos alcanzaron tasas de hasta 145 %. La administración defendió que la IEEPA le otorgaba autoridad para “regular” importaciones durante emergencias, interpretación que la mayoría del tribunal rechazó al considerar que el término no equivale a la facultad de crear impuestos o gravámenes.
Reacciones divididas
Trump calificó la resolución como una “vergüenza” durante un encuentro con gobernadores en la Casa Blanca, y adelantó que su gobierno explorará vías alternativas para mantener su política comercial.
Entre las reacciones republicanas, el exvicepresidente Mike Pence celebró el fallo al considerarlo un triunfo para la separación de poderes establecida en la Constitución. Otros legisladores conservadores críticos de la política arancelaria también respaldaron la decisión.
Analistas legales subrayan que el fallo reafirma el principio de que las decisiones con grandes consecuencias económicas deben contar con respaldo explícito del Congreso, especialmente bajo la llamada “doctrina de las cuestiones mayores”, utilizada previamente para limitar acciones ejecutivas en otros ámbitos.
¿Qué sigue?
Aunque la Corte bloqueó el uso de la IEEPA como fundamento para imponer aranceles generales, el presidente aún dispone de otras herramientas legales, como disposiciones de la Ley de Comercio de 1974 o la Ley Arancelaria de 1930, que permiten imponer tarifas bajo condiciones y plazos específicos.
La decisión no solo redefine el alcance del poder presidencial en materia comercial, sino que también podría reconfigurar el debate político y económico rumbo al próximo ciclo electoral, en un contexto de tensiones comerciales globales y desacuerdos internos sobre la estrategia económica de Estados Unidos.


