La crisis por el brote de ébola en África Central continúa agravándose y las autoridades sanitarias internacionales reconocen que la situación podría empeorar en las próximas semanas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el número de contagios sospechosos y fallecimientos en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda mantiene una tendencia alarmante, mientras los equipos médicos enfrentan dificultades para contener la propagación del virus.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló durante una reunión ministerial de la Unión Africana que el brote representa uno de los mayores desafíos sanitarios recientes para la región. El funcionario reconoció que los esfuerzos actuales aún son insuficientes frente al avance de la enfermedad y pidió acelerar la identificación de personas posiblemente infectadas, además de reforzar el aislamiento de pacientes y el seguimiento de contactos.
De acuerdo con cifras difundidas por las autoridades congoleñas, los casos sospechosos ya superan los 900, mientras que las muertes relacionadas con el brote rebasan las 220. Hasta el momento, se han confirmado más de 100 contagios y al menos una decena de fallecimientos por ébola, aunque la OMS considera que la magnitud real de la epidemia podría ser mayor debido a las dificultades para acceder a algunas zonas afectadas.
La organización internacional informó que más de dos mil 200 personas han sido identificadas como contactos directos de posibles infectados, por lo que las brigadas médicas trabajan intensamente para localizarlas y monitorear su estado de salud. Sin embargo, factores como la desconfianza de algunas comunidades y las limitaciones logísticas complican las labores de contención.
Ante este panorama, los ministros de Salud de la Unión Africana y organismos aliados anunciaron una inversión cercana a los 500 millones de dólares destinada a fortalecer la respuesta sanitaria en los países afectados y en las naciones consideradas de alto riesgo. Los recursos se enfocarán en mejorar la atención médica, ampliar la vigilancia epidemiológica y garantizar equipos de protección para el personal de primera línea.
Especialistas en salud pública advirtieron que el éxito para frenar el brote dependerá de la rapidez con la que se detecten nuevos casos y de la cooperación entre gobiernos, organismos internacionales y comunidades locales. Mientras tanto, la OMS prevé que en los próximos días continúe aumentando el número de contagios confirmados.


