La reforma constitucional fue aprobada por unanimidad y plantea que la semana de 40 horas se aplique completamente en 2030
Ciudad de México.– El Senado de la República aprobó por unanimidad la reforma constitucional que reducirá la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas de manera progresiva. Tras cerca de seis horas de debate, la iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum fue avalada en lo general y en lo particular sin modificaciones y enviada a la Cámara de Diputados para continuar su proceso legislativo.
Con 121 votos a favor y ninguno en contra, el dictamen modifica el artículo 123 de la Constitución y establece un periodo de transición de cinco años para alcanzar la jornada de 40 horas en 2030.
Aplicación escalonada hasta 2030
De acuerdo con los artículos transitorios aprobados, la reducción se implementará de la siguiente manera: en 2026 la jornada se mantendrá en 48 horas; en 2027 bajará a 46; en 2028 será de 44; en 2029 quedará en 42; y finalmente en 2030 se consolidará la semana laboral de 40 horas.
Asimismo, el Congreso contará con un plazo de 90 días, una vez promulgada la reforma, para realizar las adecuaciones correspondientes a la Ley Federal del Trabajo.
Debate entre gradualidad e implementación inmediata
Aunque todas las bancadas votaron a favor, legisladores del PAN y PRI cuestionaron que la reducción no entre en vigor de inmediato. Desde tribuna, señalaron que la reforma llega tarde y consideraron que establecer dos días de descanso obligatorios debería aplicarse este mismo año.
En contraste, senadores de Morena y sus aliados defendieron la gradualidad como una medida responsable que permite proteger la economía nacional y dar certidumbre a empleadores y trabajadores.
El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Óscar Cantón Zetina, calificó la reforma como “histórica” y afirmó que beneficiará a cerca del 65 por ciento de la clase trabajadora. Añadió que la posibilidad de ampliar el límite de horas extras será voluntaria y representará una opción para quienes busquen incrementar sus ingresos.
Por su parte, el senador Enrique Inzunza subrayó que la iniciativa se enmarca en la consolidación del Estado de bienestar y recordó que la jornada de ocho horas fue establecida en la Constitución de 1917 tras intensos debates sobre los derechos laborales.
Impacto estimado
El coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, estimó que la reforma impactará directamente a alrededor de 13.5 millones de trabajadoras y trabajadores que aún laboran bajo el esquema de 48 horas semanales, sumándose a los cerca de 10 millones que ya cuentan con jornadas de 40 horas.
Con la aprobación en el Senado, el proyecto avanza ahora a la Cámara de Diputados, donde continuará su análisis como parte del proceso de reforma constitucional.


